Qué ver en Berlín en 3 días o más

Tienes 3 días para verlo todo en Berlín. Si tienes suerte, igual dispones de algún día más. Por tanto, desde que tu avión de Air Berlin -o la compañía que elijas- toca tierra; el tiempo es limitado, así que toda la incertidumbre requiere de una rápida respuesta. Son gajes del turismo. Sobre todo, en ciudades como Berlín, riquísimas en todos los sentidos y con tantas cosas por ver.

qué ver en Berlin

Desde Hundredrooms queremos que aproveches tus vacaciones al máximo y que no te pierdas nada de la ciudad berlinesa; por ello, nuestra intención es que puedas servirte de esta breve Guía de Berlín. Como la duración del viaje depende de cada sujeto, así como las prioridades; la hemos orientado a varios niveles de relevancia y temáticas diferentes para que cada uno pueda encontrar aquí lo esencial y ajustarlo a su plan de viaje.

Volvamos al principio. Tu avión aterriza en uno de los aeropuertos de Berlín, hay que dirigirse al centro de Berlín– suponiendo que no podamos ir directamente a nuestro alojamiento-. Si llegas al aeropuerto de Tegel, el principal de la capital germana, estarás a solo 8 kilómetros del objetivo. No hay trenes, así que la mejor opción es tomar un bus. El TXL te dejará en Alexanderplatz en poco menos de una hora. En cambio, si aterrizas en el de Schönefeld, utilizado principalmente por las compañías low cost, lo mejor será que cojas un tren. Tanto el RE7 como el RB14 te llevarán también a Alexanderplatz.

Para dirigirte después a tu destino o si surge alguna dificultad durante el trayecto, puedes consultar aquí las mejores combinaciones tanto de bus como de S-Bahn o U-Bahn. Bien, deja las maletas, que empezamos…

Muro de Berlín y legado histórico

Si quieres visitar Berlín, entonces, inevitablemente una de tus paradas va a ser el muro y sus restos. Nadie puede ir a la capital germana y regresar sin haber visto de cerca uno de los mayores patrimonios históricos de Europa. Nadie. Por ese motivo lo colocamos como la principal prioridad de tu viaje. Estamos hablando de un muro que dividió durante casi tres décadas el mapa de la ciudad de Berlín: entre el Bloque del Este, el socialista; y la Alemania Occidental, de los aliados.

Con 155 kilómetros de perímetro y más de tres metros y medio de altura, este “muro de seguridad” fue levantado en tan solo una noche y se convertiría en parte de la historia tanto germana como global. De ella sobrevivieron únicamente algunos restos y, en uno de ellos, está la famosa East Side Gallery: la galería de arte al aire libre de mayor longitud del mundo.

Visitar en Berlín
Foto| turtix

Del muro también se salvó el Checkpoint Charlie, el paso fronterizo más famoso que separaba la zona de control estadounidense de la soviética. Podrás pasar a su lado y sentir el cambio de un Alemania a la otra.

Si no tienes suficiente, todavía puedes remontarte unos cuantos años atrás más: a la época del nazismo. En el Berliner Unterwelten puedes descubrir los métodos criminales utilizados para la consecución de unos objetivos ideológicos orientados a la creación de Germania, la que tenía que ser la capital de mundo. En las misma línea sigue el museo de la Topografía del Terror, donde se pueden observar las principales instituciones cercanas al Gobierno nazi y encargadas de cometer crímenes para establecer un clima de terror entre la sociedad, así como los actos que llevaron a cabo.

Que ver en Berlin
Foto| Caracarafoto

Cerca de Alexanderplatz se puede encontrar, además, el Barrio Judío de Berlín. En Scheuenviertel, concretamente.  Bautizado con ese nombre por ser el que mayor parte de la población tenía antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. La Nueva Sinagoga es su edificio más emblemático. Para homenajear a aquellos judíos que cayeron durante la dictadura nazi, el Holocaust Memorial de Berlín se construyó en el año 2004 y desde entonces es otro de los monumentos más visitados.

Por último, a las afueras de la ciudad está ubicado el Campo de Concentración de Berlín Sachsenhausen. También merecedor de ser visitado, por este campo construido en el año 1936 pasaron de manera masiva multitud de opositores del régimen nazi, perdiendo la vida unos 30.000 de ellos.

Reichstag de Berlín y patrimonio berlinés

Dejando ya de lado la parte más reciente de la historia alemana, la Puerta de Brandeburgo es el monumento más identificativo tanto de la ciudad como de Alemania en su conjunto. Situada en el centro de Berlín, en el momento de su creación fue concebida como la puerta de entrada a la capital germana, a una “Nueva Berlín”. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió importantes daños, aunque finalmente fue reparada y, a día de hoy, es uno de los referentes de la ciudad.

Brandenburg Gate Berlin

Tras ella, la Catedral de BerlínBerliner Dom es otro de los focos turísticos más destacados de la urbe. Con poco más de un siglo desde su construcción, este edificio religioso cuenta con la particularidad de haber sido protestante en sus inicios, tras 25 años, se convirtió en católica. La Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, por su parte, es otro de los edificios religiosos más destacados. Ésta fue derruida durante un bombardeo de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial y sus restos fueron conservados como memorial.

En la zona central de la ciudad está localizada la Alexanderplatz,  el eje de la ciudad de Berlín. También lo fue en el pasado, pues es considerada, junto a la Postdamer Platz, el centro neurálgico de la ciudad. Cerca de ella se encuentra también el Fernsehturm, es decir, la torre de televisión de la capital germana y la más alta de la Unión Europea. Así mismo, en esta misma plaza se puede contemplar la hora de los diferentes puntos de globo en su Reloj Mundial. A las dos mencionadas habría que añadir el Unter den Limden, el bulevar más popular de Berlín y principal punto de encuentro durante la época bélica de la capital berlinesa.

Monumentos Berlín

En la característica Isla de los Museos de Berlín, en el centro del río Spree, destaca el Museo de Pérgamo, cuya principal característica es que llegaron antes las obras de arte que el propio museo. Así, la paredes son las propias obras artísticas que se exponen. En ella se pueden encontrar también el Museo Antiguo, el Museo Nuevo, la Galería Nacional Antigua y el Museo Bode. 

Otros edificios remarcables de la ciudad berlinesa es el Palacio Charlottenburg, que se encuentra en la parte oeste de Berlín. Gravemente dañado durante la Segunda Guerra Mundial, fue renovado y actualmente se puede visitar como museo. El Neue Wache o edificio de la Nueva Guardia de Berlín es en la actualidad un monumento en honor a todas las víctimas de guerra y su exposición a las condiciones climatológicas pretende simbolizar el sufrimiento de esas víctimas durante la IIGM. Por último, un edficio diferente es el Berliner Philarmoniker: la sede de la Orquesta Filarmónica de Berlín, una de las más importantes del mundo.

Otros lugares de interés en Berlín

Para aquellos apasionados del deporte, tanto el Herta de Berlin, por el fútbol, como el Alba de Berlin, por el baloncesto; son los equipos de la ciudad y posibles puntos de interés. Del mismo modo que el Barrio de Kreuzberg lo será para los amantes de la diversidad. En él se mezclan todo tipo de comunidades.

Cultura Berlin
carol.anne

Así, Berlín es una ciudad que destaca también por sus mercadillos. Los principales que deberían figurar en tu lista son los siguientes: el Mauerpark Flohmarkt, el Flohmarkt Arkonaplatz, el Antik- und Buchmarkt am Bodemuseum, el Antikmarkt am Ostbahnhof y el Trödelmarkt.

Además, Berlín es una ciudad ríquisima en cuanto a patrimonio natural. Con el río Spree por bandera, multitud de lagos y parques invitan a evadirse del núcleo propio de toda urbe.

Parques en Berlín: el Tiergarten, el Treptower Park, el Volkspark Friedrichschain, el Görlitzer Park y el MauerPark.

Lagos en Berlín: la Pfaueninsel y su Schloss Pfaueninsel, el Tegeler See, el Wannsee, el Grunewald, el Müggelsee y el Schlachtensee.

Pfaueninsel Berlin
Foto|aldorado

Para disfrutar de la noche en Berlín, los dos principales puntos de encuentro de la capital germana son Berhain y Watergate. Si no te basta la actividad diurna, deberías acudir a ellos.

Como recomendación a tener en cuenta, Sandemans ofrece la posibilidad de disfrutar de tours guiados por gente del lugar, conocedora de todos los detalles propios de la ciudad. Del mismo modo que los buses 100 y 200 recorren los principales puntos de Berlín por poco más de dos euros, aunque solo incluye el viaje de ida. Los atractivos más destacados del recorrido son la Catedral de Berlín, la Puerta de Brandeburgo, la avenida Unter den Linden, la Columna de la Victoria en Tiergarten, el Zoologischer Garten y la Iglesia del Memorial.

Además, si no sabes qué hacer con niños en Berlín…

Una opción interesante podría ser visitar el país de Lego en Legoland. Comprando el ticket por Interner puedes ahorrarte gran parte de su precio y entrar por poco más de 10 euros. Sin duda una recurso muy útil si viajas con tus hijos. Otro lugar de entretenimiento para niños y no tan niños puede ser el Zoo de Berlín, uno de los mayores de Alemania y el más antiguo del país, y al que se puede acceder también por poco más de una decena de euros -menores de 15 años, 6 euros-.

Berlín con niños
Foto| satephoto

Nuestro último consejo sobre Berlin, es que visites alguno de sus mercadillos y tiendas de ropa vintage, que te contamos en nuestro post Ropa Vintage: tiendas y mercadillos en Berlin, además de conseguir una buena oferta es toda una experiencia,

En Berlín hay mucho por hacer y mucho por descubrir. Esperamos que esta guía te sirva de orientación o fuente de inspiración por si viajas a la capital alemana y no sabes hacia dónde tirar. Otra cosa que puede ayudarte a la hora de disfrutar de unas vacaciones como si estuvieras en casa es la selección de ese apartamento que desearías tener en Berlín; pero que, por desgracia, está fuera de tu alcance. Puedes utilizar nuestro comparador de Hundredrooms y disfrutarlo aunque sea por unos cuantos días.

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Francisco Garau

Periodista volcado al mundo digital. Aprender escribiendo y escribir para enseñar, esa es la cuestión. Español de nacimiento pero con una huella londinense imborrable. Amante de los viajes, el deporte, la música y del buen cine.